Monólogo frente al Michigan Lake mientras arde un pato, de Jordi Soler


El corazón bombea 500 mililitros
De ginebra Gordon’s
No encuentro el valor para subirme al pájaro de
American Airlines
Tengo que buscarlo a sorbos
Asiento 25 y algo
Lejana como Islandia una azafata gesticula
Las instrucciones de vuelo,
Dice que en caso de desastre basta con un salvavidas
O con una mascarilla
O con algún otro objeto incapaz de evitar el desastre
Que es estar encerrado en este pájaro,
No entiendo cómo un salvavidas o una mascarilla
Pueden reducir los niveles de claustrofobia,
No entiendo cómo pueden funcionar mejor que la
Mar de Gordon’s que está 
Bombeando el corazón. 

Aterriza el American Airlines,
El mundo tiembla cuando 120 pasajeros caen
Encima y en venganza nos manda a los 120 frente a
Una ventanilla
Pregunta: “¿Ha estado alguna vez en una granja?”
Respuesta: “Tampoco estaré  nunca”.
Un taxista cobra 70 dólares por llevarme a donde sea
Le pregunto dónde queda el barrio de los indios.
En Chicago hay blancos y negros
Y probablemente en la ciudad de México
Tampoco daría con ese barrio.
Me bajo en Lake Driveway y Dickens
El frío trae puesta la casaca de guerra,
Soy blanco y vengo de un país que han arruinado
Los blancos.
En la orilla del Michigan Lake
Un vagabundo negro tira migajas a los patos,
Me acerco y tiro una línea al agua:
“when the battle’s lost and won”.
El vagabundo mira asombrado
Los patos comen igual migajas que poesía;
Le propongo al negro que no lleguemos
A conclusiones estúpidas.
Al fondo los edificios de Chicago
El párpado baja y protege al ojo del estruendo
La memoria corre detrás de un pato
La bala tumba el objetivo:
Volar con las plumas del pensamiento.
Brinca la ballena que moría asfixiada
En un estanque mexicano
Y que fue subida en una grúa, en un tráiler, en un 
Avión que la depositó en un estanque de New Port,
Aquel estanque fue llenado con agua de este lago.
Las entrenadoras de la ballena lloraron por televisión
Tenían que separarse de ella luego de quince años de
Hablarle como gato
“¿de quién son estos ojitos?”
Y la ballena delimitaba la propiedad de sus ojos con
Un chillido de su inteligencia.
La ballena entiende español de México y ahora la
Entrenan en inglés para que se vuelva salvaje,
La historia tiene el trazo de un suspiro:
Alguien la capturó en Islandia
La vendió en dólares en Estados Unidos
La trasladó a la ciudad de México
La acostumbró a comer animales muertos
La enseñó a brincar por un aro
A dejarse tocar por los niños
La hizo creer que el mar tiene las dimensiones 
de un estanque:
la ballena da vueltas
los asistentes pagan por verla dar vueltas y aplauden.
No lleguemos, s’il vous plaît, a conclusiones estúpidas.
Pero la gente paga por ver una fiera,
Un monstruo que hunde barcos de un colazo
Y esta ballena tiene las dimensiones de un gatito,
No sirve,
Hay que devolverla,
Acostumbrarla a un estanque con las dimensiones
Del mar,
Que no salte por un aro,
Que le arranque con los dientes las manos
A los niños,
Hay que pagarle en dólares al que la capturó para que
La regrese al mar de Islandia.
No lleguemos, s’il vous plaît, a conclusiones estúpidas.
El pato se incendia en el centro del lago
La ballena brinca a Islandia por el aro
De mi memoria.
Manejo despacio por el Eje 6
Mido la velocidad en ráfagas de ceniza,
Recuérdame —le digo al negro— cualquier cosa que
Valga la pena,
400 metros cúbicos de ceniza volcánica por hora o
Por latido
Voy sorteando la tempestad que es negra y choca
Contra el parabrisas
La ceniza del volcán pertot arreu
No veig res
Saco la cabeza por la ventana,
No consigo olvidar a esa mujer que vi hace apenas un
Instante batida por la tormenta
Que trata de ajustar sus limpiadores
Mientras trata de ajustar su falda
Y el toldo de sus ojos que se viene abajo
Con el peso de la ceniza,
De esos instantes que nacen y que en un instante
Son recuerdos,
Ni consigo olvidarla ni la ayudo
No quiero interferir con ese cuadro hermoso y
Despiadado
“Mujer luchando contra el volcán, óleo sobre
Ceniza, 3 500 pesos, vendido”.
El golpe de la ceniza en la cara
Medio cuerpo fuera para hacerme una idea
General de la avenida,
El Popocatépetl vomita parte de su estómago sobre
Esta ciudad de México
Que por otra parte goza de una estabilidad
Asombrosa en:
Robo a mano armada
Asalto en taxis
Violaciones en cualquier parte
Toneladas de ozono, plomo y benceno en el aire
Abuso de poder de la policía que tiene la obligación
De evitar abusos de poder
Abuso de poder del ejército que tiene la obligación
De evitar los abusos de poder de la policía
Abuso de poder de los secretarios de estado que
Tienen la obligación de evitar los abusos de poder
Del ejército
Abuso de poder de todo el que tiene algo de poder;
Tendríamos que hacer saltar el poder por el aro
De la ballena
Para que caiga lejos, en el mar de Islandia.
“Para mantener la estabilidad de esta ciudad” —dice
El secretario de Hacienda— “hay que pagar
Puntualmente los impuestos”.
No lleguemos, si us plau, a conclusiones estúpidas.
El vagabundo negro alimenta a los patos
Yo les arrojo más líneas: 
La ciudad de donde vengo está viva
Tiene fuego arriba y abajo
La tierra tiembla
Los banqueros despedazan la economía de las familias
Y luego se reparten los pedazos y  las familias
Nada más por respirar tendremos mañana cáncer
La pistola contra la sien y el desvalijamiento es un 
Acto equiparable a rasurarse frente al espejo,
Soy blanco y vengo de la tierra de los indios
El pato arde lejos en el agua,
Vine en pájaro, voy a pluma
Las llamas del pato han contagiado una paloma.
Más de mil zapatistas entra a la ciudad
Por Xochimilco
Debe haber huracán en algún lado,
El pasamontañas enseña los ojos
Los ojos enseñan la selva
La selva, su casa
Su casa, su mujer y sus hijas.
El fuego:
Soldados que violan, que envenenan el agua
Que arriman una antorcha a la casa
Que matan,
Que defienden a la patria de esos hombres que
Luchan por conservarla.
El pasamontañas enseña los ojos
Detrás de los ojos crece la selva,
Debe haber huracán en algún lado.
Más de mil zapatistas caminan por el Paseo
De la Reforma
Llegan al centro espiritual de América
Nada es más importante.
Una mujer de Chicago bebe jerez en la terraza
Del hotel Majestic
Los ve llegar
Vienen cargando las armas que han
Derrotado al gobierno:
El pasamontañas
El empeño
El silencio
La mujer abandona el jerez y baja a la plaza
Nada es más importante.
Miles y miles de partidarios de los indios,
El país es un nuevo remolino
Nueva espiral jalada por la selva
Nada es más importante.
Los indios en la plaza miran, se callan: llueve.
Pintan su raya
Establecen su tiempo
Nada es más importante.
El soldado viola, mata, a veces defiende, 
La patria es lujo de sus dueños
México está en otro lugar.
“Y esto, hermanos” —dice el comandante Moisés—,
“es una batalla para que nos traten como personas”
Nada es más importante
Luego veremos cuál patria
Luego veremos qué país.
Venir en pájaro no fue tan angustioso como venir
De donde vengo,
La paloma arde y cae al agua contagiada
Nada es más importante.
El pato y la paloma.
Los dos puntos cardinales de la llama.
Frente al Michigan Lake la llama se llama homesick
Tiricia en Veracruz
Saudade en Lisboa,
Mi madre en su lengua diría que la llama se llama
Marfuga
La marfuga en otro lado es morriña
La morriña en Nicaragua es cabanga,
Aquí es viento helado en plan de guerra,
Algo bate sus alas frente al Michigan Lake
Las manos en puño, haciendo fuerza contra el frío
Engañar al cuerpo con la ilusión de que alguien
Lo protege.
De Chicago voy a La Habana
El asunto es no detenerse
Engañar al cuerpo con la ilusión de que se avanza
De un momento a otro aparecerán las barricadas
Del futuro.
El pájaro raya la tierra cubana
El mar, como es usual,  como es su ritmo,
Dicta sentencias
De la a a la z
Del son al son
Del beso al revólver
Y luego de la z y del son y del revólver, como es
Usual, como es su ritmo, vuelve a dictar la sentencia.
En La Habana se mete la isla al cuerpo,
Ya soy mitad yo y mitad isla
Voy lleno de mar y ron y negros y grados centígrados 
Inútil defenderme del viento
O agarrarme a mí mismo con los puños metidos
En los bolsillos
Inútil engañar al cuerpo con la ilusión de que
Alguien nos protege:
Nadie nos espera detrás de la barricada,
Qué soledad la punta del tiempo.
Oshun
La fiebre cubana que tuve ayer
De un lado al otro sudando la cama que me 
Alquila doña Nereida,
El delirio que me hacía firmar en un pliego
Que la vida terminaría en pliegues, en holanes,
En sentencias del mar,
Que un general ex combatiente de Angola me abriría 
El cuello con un puñal del ejército.
El miedo bajó
Era un ángel con aspas
Que al tocar el suelo se convirtió en cenizas de pato.
Brinco yo mismo por el aro de la ballena
Adiós, negro
Adiós, Chicago.
Me subo al pájaro de American Airlines
Y con otro mar de Gordon’s en el corazón
Me voy a la tierra de los indios.



(La novia del soldado japonés, 2001)
Gracias a María Delirium por la transcripción. 
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