“We are (more than) 138”: The Misfits y sus 40 años de punk

por Buen Jerry

“If you’re gonna scream, scream with me
Moments like this never last”
— Hybrid Moments

Estamos inmersos en una época en que el futuro se vuelve cada vez más incierto y el pasado cada vez más seguro.

¿Por qué?, simplemente porque el pasado es perfectamente editable, dejamos de lado lo que nos lastima y retomamos lo que nos hizo y vuelve a hacernos felices. Por ello es que se ha dado la moda de revivals de antiguas bandas y grupos, desde unas insignificantes Jeans hasta unos trascendentes Guns N’ Roses y dentro de esta nueva ola de veteranos regresaron quienes dábamos por hecho que jamás volverían a tocar alguna rola juntos.

Me refiero a The Misfits.

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Dicen los que saben que el sábado 29 de octubre de 1983 The Misfits se presentaban aparentemente por última vez en el Graystone Hall de Detroit teniendo como banda abridora a unos desconocidos Necros.

Después de ese último show se vino lo que todos ya sabemos, la cascada de demandas judiciales entre Jerry Only y Glenn Danzig sobre el uso del nombre, las regalías y la explotación correspondiente a la merchandise que al parecer era mucho más famosa que la misma música de la banda.

Fuera de todo esto debo mencionar que The Misfits es un caso extraño en cuanto a la apreciación del punk tradicional ya que se encuentran completamente alejados de los contenidos contestatarios y políticos de los Sex Pistols así como del género ostracista e inadaptado de los Ramones, por lo que crearon lo que muchos críticos denominaron como Horror Punk y el cual es una estructura clásica sobre líricas referentes a asesinos en serie, alienígenas, zombies y vampiros.

Todos los elementos punketos están ahí, los riffs, la batería machacona y las canciones de 2 minutos promedio, sin embargo, la imaginería horrida que desarrollaron en sus letras hicieron que The Misfits fuese un referente inclusive entre otras bandas.

n3

Porque seamos honestos, de no haber sido por Metallica al coverear Last Caress / Green Hell en voz de James Hetfield y ver a Cliff Burton portar una playera con un extraño cráneo en ella, tal vez ninguno de nosotros los hubiésemos conocido.

En efecto; la imagen de The Crimson Ghost es visible desde el sencillo Horror Business de 1979 y es en definitiva, uno de los iconos más reconocidos del mundo del Rock en general, por ello esta reunión causó tanto barullo ya que le movió el tapete tanto a Fans from Hell como a posers que solo usan la playera porque no se saben ni una de las letras de esta banda.

Por lo anterior es que debo confesarles que esta reunión fue una bocanada de oxígeno para un género donde sus mayores referencias en estos días son Rancid y Goldfinger en el mejor de los casos, si no es que Green Day o Blink 182 en un plano más comercial y aburrido.

Por ende en Denver y Chicago ocurrió lo impensable, que Only y Danzig volviesen a estar juntos en un escenario acompañados por Doyle, un guitarrista de apoyo llamado Acey Slade y Dave Lombardo (…ahí nomás) en la batería. Así que lo que presenciamos fue un show digno y decoroso con enormes calabazas inflables, toda la iconografía de sus álbumes, la música precisa y cortante cual navaja y sobre todo, la voz blueserona de Glenn Danzig quien cual Elvis satánico cantó clásicos como Death Comes Ripping, Hybrid Moments, Bullet y Die, Die My Darling entre otros, demostrándonos con ello que la nostalgia sigue siendo ese poderoso portal poderoso donde revivimos o vivimos lo que no nos tocó.

Un concierto fugaz que dejó muy en claro que muchas veces la vida da merecidas segundas oportunidades y que en este caso se puso a mano con una banda que jamás pensó llegar a tocar ante 80,000 personas 40 años después.

Exacto, este 2017 se cumplen 40 años desde que el mundo vio nacer a una banda verdaderamente emblemática no solo de un género en particular, sino de toda una actitud ante la vida, de su gusto por el Sci-Fi, las cintas de horror clase B y sobre todo de poder decir, cantar y tocar lo que les viniese en gana sin preocuparse por la censura o lo “políticamente correcto” tan dictatorial el día de hoy.

n4

Sea entonces por el amor sincero a su música, por mera curiosidad sobre el evento per se o de plano porque simplemente te gusta usar tu playera con la calaverota, The Misfits son y serán siempre una de esas bandas que se logran mantener vivas, incluso más allá de sus propios integrantes.

Porque créanme; nada te hace sentir tan joven como un buen pasón auditivo coreando con pegajosos hooks letras sobre violar a tu madre, matar a tu bebé o poner un cuchillo dentro de ti a pesar de las advertencias.

Solo The Misfits lograron eso en el Riot Fest…

Solo ellos y nadie más.

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